Qué mejor imagen, la de la selva, para alegrar a la dadora de mis días, y agradezco a Dios porque la tengo a mi lado.Cuántas veces habrás repasado los párrafos de la Biblia, ahí radica su energía.
Un buen regalo, un cuadernillo de pupiletras, en el centro de un ramo de flores.
Y que percibas tras el cristal de tu ventana, que tu jardín se convirtió en una arboleda de aguajales y palmeras con alegres maquisapas acrobáticos, y en la superficie, ondulando el Amazonas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario